Comunicado Familia Marianista de Colombia
13 de Mayo de 2021
Solidarizando con la compleja situación que están viviendo nuestros hermanos colombianos, compartimos las siguientes palabras del Consejo de Familia de Colombia.

CARTA A LA FAMILIA MARIANISTA

Bogotá, D.C. mayo 13 de 2021, Memoria de la Virgen de Fátima.

Queridas Hermanas y Hermanos de la Familia Marianista: reciban un fraterno saludo de parte del CONSEJO DE FAMILIA de Colombia: Amparo Cortés (CLM), Hna. Robertina Aldana (FMI) y Carlos Julio Barragán (SM).

Ante la grave crisis que vive nuestro país por el Paro Nacional queremos enviarles un mensaje de fortaleza y de esperanza, y solidarizarnos con los miembros de la Familia Marianista que trabajan día a día por el bien común, creando condiciones de mayor dignidad humana.

Como ha dicho Monseñor Héctor Fabio Henao, director del Secretariado Nacional de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal, “la Iglesia ve con mucha preocupación, la violación a los derechos humanos, la destrucción de bienes públicos y privados, los asesinatos, los heridos y desaparecidos que están dejando estas propuestas”.

CREEMOS FIRMEMENTE QUE…

  • El proyecto de Dios es: "De las espadas forjarán arados; de las lanzas, podaderas. No alzará la espada pueblo contra pueblo, no se adiestrarán para la guerra". (ls 2,4). Y que Dios: "Librará al pobre que pide auxilio, al afligido que no tiene protector; él se apiadará del pobre y del indigente, y salvará la vida de los pobres". (Salmo 72,12-13).
  • La realidad de nuestro país está muy lejos de este proyecto. Las armas de la guerra no se han transformado en herramientas para el bienestar de todos, en el corazón de los dirigentes no mandan los proyectos de paz, los pobres siguen sin poder levantar la cabeza y con muchos de sus derechos básicos sin ser atendidos.
  •  Jesús es el Príncipe de la Paz, que sólo Él puede devolver al ser humano un corazón reconciliado y en paz. Reconocemos que nuestro país necesita la paz, que todos necesitamos reconciliarnos los unos a los otros, pero que también necesitamos justicia e igualdad, estructuras sociales transformadas que salvaguarden los derechos de todos, especialmente de los más pobres y vulnerables y se acaben la corrupción, las desigualdades sociales, la explotación y los abusos de parte y parte.
  • Es urgente el Dialogo sincero, constructivo y transformador, dejando de lado intereses mezquinos o partidistas, y solo pensando en el bien común. Un diálogo sobre lo fundamental para desentrabar esta aguda crisis que estamos viviendo.

ANIMAMOS A QUE, COMO FAMILIA MARIANISTA….

  • Creemos un clima de paz, de justicia y de solidaridad en nuestras actuaciones cotidianas.
  • Intentemos resolver los conflictos a través del entendimiento y no a través de la agresividad, ser capaces de ponernos en la piel del otro y entender sus razones, no pretender tener siempre la razón y ser capaces de ceder, buscar siempre el bien de los más pobres y débiles.
  • Estemos atentos a lo que ocurre en Colombia, intentar estar bien informados, leer de fuentes creíbles, discernir lo que más conviene en estos momentos. 
  • Fomentemos opinión a nuestro alrededor a favor de la paz y la justicia, y ejercer presión sobre nuestros gobernantes. Eso significa hablarlo con los que tenemos cerca, y significa también participar pacíficamente cuando se quiere hacer oír una justa voz de protesta.

RECHAZAMOS COMO CONSEJO DE FAMILIA….

  • Los odios y la violencia absurda que siguen llenando con la sombra del dolor y la muerte a nuestra sociedad y a tantas familias afectadas.
  • El asesinato sistemático de tantos líderes sociales en nuestro país, con el silencio cómplice de las autoridades encargadas de velar por su seguridad.
  • Toda reforma, sea tributaria, de salud o pensional, que dejen en desamparo a los más débiles y favorezcan los intereses de los grandes emporios económicos.

Por eso elevamos, como Consejo de Familia, nuestra plegaria por la paz en Colombia y para pedir también perdón a Dios por las veces en que no hemos sabido ser portadores de armonía y de paz, en que no hemos sabido ser pacíficos y pacificadores, en que hemos sido condescendientes con las estructuras sociales de pecado e injusticias que claman al cielo. Que Jesús, que sufrió la pobreza, el exilio y la persecución por pedir la paz, ilumine nuestro camino.

Como Consejo de Familia pedimos a Dios y a nuestra Madre La Virgen María que reciba con bondad las oraciones que dirigimos por la paz de Colombia, para que unidos en la misma esperanza, encontremos caminos de reconciliación y podamos gozar en la convivencia armoniosa para la que fuimos creados por amor. Que hagamos posible el Proyecto de Dios en nuestras vidas y en nuestra sociedad.

“La Gracia y la Verdad se han encontrado, la Justicia y la Paz se han abrazado”. (Sal 85, 11)

La obra de la justicia será la paz

y los frutos de la justicia serán tranquilidad y seguridad para siempre. (Is 32, 17)

Fraternalmente,

CONSEJO DE FAMILIA MARIANISTA - COLOMBIA

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